

{"id":18889,"date":"2022-12-15T11:10:18","date_gmt":"2022-12-15T14:10:18","guid":{"rendered":"https:\/\/www.iar.unlp.edu.ar\/?p=18889"},"modified":"2026-07-27T09:56:04","modified_gmt":"2026-07-27T12:56:04","slug":"el-problema-de-verdad-capitulo-6","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.iar.unlp.edu.ar\/index.php\/2022\/12\/15\/el-problema-de-verdad-capitulo-6\/","title":{"rendered":"El problema de verdad (Cap\u00edtulo 6)"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-right has-small-font-size wp-block-paragraph\">A\u00f1o 20 N\u00famero 79 \u2013 Diciembre 2022<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Por Kim Stanley Robinson<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El medio interestelar es turbulento pero prolijo. No debe confundirse con el vac\u00edo. Hay \u00e1tomos de hidr\u00f3geno, algunos de helio, un d\u00e9bil humo de metales que flotan a la deriva procedentes de estrellas que han explotado. Caliente en un sentido que los humanos no registran por ser tan difuso. Un litro de aire de nuestros biomas tendr\u00eda que proyectarse a cientos de a\u00f1os luz para volverse tan difuso como el medio interestelar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Todo el viaje a Tau Ceti y el retorno tienen lugar en el interior de la Nube Local y la Nube G, que son concentraciones de gas dentro de la Burbuja Local, que es una zona de la galaxia V\u00eda L\u00e1ctea con menos \u00e1tomos en ella de lo que por promedio es habitual en una galaxia. Turbulencia, prolijidad: de hecho, con nuestro cono de escudo magn\u00e9tico a proa de la nave, que aparta electrost\u00e1ticamente los ocasionales granos de polvo lo bastante grandes para da\u00f1ar su integridad en una colisi\u00f3n, todos los \u00e1tomos de cualquier clase encontrados en ruta se hacen a un lado, de modo que registramos nuestro entorno principalmente como una especie de impacto fantasma y, despu\u00e9s, como una estela que se distribuye a los costados y a popa de nosotros. Parece variar entre 0,3 \u00e1tomos por cent\u00edmetro c\u00fabico y 0,5 \u00e1tomos por cent\u00edmetro c\u00fabico. En comparaci\u00f3n, si ese cent\u00edmetro c\u00fabico estuviese lleno de agua en estado l\u00edquido, contendr\u00eda 10 elevado a 22 \u00e1tomos, o un diez billones de billones de \u00e1tomos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por tanto, aunque no sea un vac\u00edo, es casi equivalente al vac\u00edo. Es como si vol\u00e1semos a trav\u00e9s de una presencia ausente, un mundo fantasma.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El escudo magn\u00e9tico que encabeza nuestra traves\u00eda a trav\u00e9s de la noche topa a veces con part\u00edculas de polvo de carbono. Lanzan destellos al impactar, explotan y son empujadas a los costados de la nave. Se trata de impactos como cualquier otro, y por tanto ralentizan la andadura de la nave. Es simple f\u00edsica newtoniana. Dado que la nave viaja aproximadamente a una d\u00e9cima parte de la velocidad de la luz (de hecho, los estudios de paralaje sugieren 0,096 c, ya que apagamos la aceleraci\u00f3n en cuanto los humanos conciliaron el sue\u00f1o, pero no es tan f\u00e1cil como podr\u00eda pensarse calcular nuestra velocidad), la resistencia de estas colisiones con part\u00edculas y \u00e1tomos de hidr\u00f3geno desaceleran la nave, de tal forma que nos detendr\u00edamos en unos 4584 mil millones de a\u00f1os luz. En otras palabras, si las condiciones se mantienen y no topamos con nada m\u00e1s que el medio interestelar con su habitual prolijidad, la nave tiene inercia para cruzar en torno a 300 mil millones de universos del tama\u00f1o de este, antes de detenerse por completo. Entretanto, la nave tiene por delante 10,158 a\u00f1os luz por recorrer antes de alcanzar el sistema solar (definido aproximadamente como la \u00f3rbita de Neptuno). En ese punto, a menos que la gente del sistema solar dirija el haz l\u00e1ser sobre nosotros en un marco temporal apropiado, nosotras y nuestros ocupantes tendremos un problema. Porque en asuntos como el que nos concierne, la desaceleraci\u00f3n es el problema de verdad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Rara vez la protecci\u00f3n magn\u00e9tica de la nave empuja a un lado algo mayor que el polvo. Estos restos de desechos y desperdicios interestelares se registran espectrosc\u00f3picamente, y el mayor objeto en topar con el campo c\u00f3nico de la nave se calcula que ten\u00eda una masa de 2054 gramos. Eso fue un cuerpo interestelar. Casi seguro que existen muchos cuerpos interestelares as\u00ed, que van de trozos como ese hasta los que tienen tama\u00f1o planetario; hay planetas que vagan a la deriva en la noche; planetas cubiertos en ocasiones por capas de hielo, sin duda, capaces por tanto de albergar alg\u00fan tipo de vida microsc\u00f3pica en hibernaci\u00f3n, fundiendo qu\u00edmicamente el hielo para transformarlo en agua \u00fatil, incluso creando posiblemente civilizaciones de hielo a escala microsc\u00f3pica, qui\u00e9n sabe. Sin embargo, de nuevo, la prolijidad generalizada en el medio interestelar es lo bastante grande para hacer que cualquier intersecci\u00f3n con semejante objeto en nuestra trayectoria sea harto improbable. Un buena noticia para nosotros. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los radiotelescopios a proa de la nave se mantienen vigilantes para asegurarse de que no se produzca un impacto directo con uno de estos cuerpos. Si por un casual nos dirigi\u00e9ramos hacia algo superior a diez mil gramos, la navegaci\u00f3n asumir\u00eda el control para efectuar un viraje y evitarlo, a pesar de que probablemente el escudo magn\u00e9tico desviar\u00eda cualquier objeto inferior al mill\u00f3n de gramos. Se contempla un margen de seguridad en el sistema de navegaci\u00f3n porque la colisi\u00f3n con un objeto cuando se viaja a una d\u00e9cima parte de la velocidad de la luz supondr\u00eda un suceso cr\u00edtico. Eso significa que la nave ser\u00eda destruida. Tal como probablemente pas\u00f3 con la otra nave. Menuda mala suerte. Aunque queda por resolver el misterio de por qu\u00e9 le fall\u00f3 el escudo, y por qu\u00e9 su sistema de evasi\u00f3n no se activ\u00f3 para esquivar dicha colisi\u00f3n, si es que fue eso lo que pas\u00f3. Sea como fuere, como con otras criticidades identificadas, se ha dise\u00f1ado una respuesta conservadora en los sistemas de navegaci\u00f3n. Mejor no topar con nada. Por tanto la nave se desplaza a algo menos de una d\u00e9cima parte de la velocidad de la luz, a trav\u00e9s de un cono generado por s\u00ed misma pr\u00f3ximo al vac\u00edo. Existe cierta ablaci\u00f3n de la superficie de la nave debida a contactos infrecuentes con \u00e1tomos de hidr\u00f3geno no desviados. Tambi\u00e9n la radiaci\u00f3n c\u00f3smica la penetra de manera regular, por lo general sin alcanzar ning\u00fan \u00e1tomo de la propia nave, sino m\u00e1s bien pasando sin trabas a trav\u00e9s de la matriz de dichos \u00e1tomos. Es como si los fantasmas que atraviesan la nave ara\u00f1asen su tejido, o no. Esto es perceptible; hay sensores que registran estos ocasionales impactos at\u00f3micos, tambi\u00e9n los cruces. Tambi\u00e9n es cierto que existe un flujo continuo de materia oscura y neutrinos que vuelan a trav\u00e9s de la nave, como lo hacen a trav\u00e9s de todo en el universo, pero estos interact\u00faan de manera muy tenue; una vez al d\u00eda, m\u00e1s o menos, se aprecia un destello de radiaci\u00f3n de Cherenkov en los tanques de agua, que se\u00f1ala<br> el choque de un neutrino con un muon. Sucede muy de vez en cuando. Pasa lo mismo con la materia oscura, a trav\u00e9s de la cual se desplaza la materia visible como si atravesara un \u00e9ter fantasma, un universo fantasma; en una o dos ocasiones, una part\u00edcula d\u00e9bil interactiva y masiva se ha separado de resultas de una colisi\u00f3n y queda registrada en los detectores.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"> Mucho m\u00e1s potentes son las sajaduras de los rayos gamma y c\u00f3smicos procedentes de las tempranas erupciones estelares de la historia de la galaxia, o incluso de las m\u00e1s tempranas historias de galaxias previas. Son en ocasiones \u00e1tomos de hierro, y como tales, comparados con los neutrinos, impactan con violencia, pueden causar da\u00f1os, son como balas at\u00f3micas que nos perforan, por fortuna tan peque\u00f1as que la mayor parte del tiempo no le dan a nada.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">S\u00ed, el medio interestelar es un lugar repleto de peligros. Espacio vac\u00edo, pr\u00e1cticamente el vac\u00edo: y, pese a todo, no es el vac\u00edo en s\u00ed, no es el vac\u00edo puro. Existen fuerzas y \u00e1tomos, campos, y el siempre espumoso oleaje cu\u00e1ntico en el que part\u00edculas similares a quarks aparecen y desaparecen, pasando dentro y fuera de las diez dimensiones de cuya existencia se sospecha. Un complejo surtido de universos superpuestos, casi ninguno de los cuales percibimos, y menos a\u00fan los humanos que duermen dentro de nosotras. Fantasmas que nos atraviesan. Que atraviesan un misterio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es como si la piel de la nave (o su cerebro, en esa habitual confusi\u00f3n entre sentimiento y pensamiento) experimentase un leve picor. Una brisa ligera &#8230;<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-css-opacity\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Fragmento de la novela <em>Aurora<\/em>, de Kim Stanley Robinson. En Google Books:&nbsp;<a href=\"http:\/\/shorturl.at\/hiwC5\">shorturl.at\/hiwC5<\/a><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-button is-style-default\"><a class=\"wp-block-button__link has-text-color has-very-light-gray-color has-background\" style=\"background-color: #303f9f;\" href=\"https:\/\/www.iar.unlp.edu.ar\/index.php\/boletin\/boletin-radiostronomico-8\/\">Volver<\/a><\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A\u00f1o 20 N\u00famero 79 \u2013 Diciembre 2022 Por Kim Stanley Robinson &#8230; El medio interestelar es turbulento pero prolijo. No debe confundirse con el vac\u00edo. 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