

{"id":25238,"date":"2026-03-27T11:14:02","date_gmt":"2026-03-27T14:14:02","guid":{"rendered":"https:\/\/www.iar.unlp.edu.ar\/?p=23246"},"modified":"2026-07-06T11:35:07","modified_gmt":"2026-07-06T14:35:07","slug":"el-universo-para-ulises","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.iar.unlp.edu.ar\/index.php\/2026\/03\/27\/el-universo-para-ulises\/","title":{"rendered":"El Universo para Ulises"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-right has-small-font-size wp-block-paragraph\">A\u00f1o 24 N\u00famero 92 \u2013 Marzo&nbsp;2026<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Por Juan Carlos Ortega<\/strong><\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading has-text-align-center\">Felicidad<\/h4>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Querido Ulises:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El universo es un lugar rematadamente extra\u00f1o. El problema es que no hay nada con lo que podamos compararlo. Solemos juzgar la rareza de las cosas en funci\u00f3n de otras que nos parecen normales. Una bicicleta, un poema o una catedral g\u00f3tica pueden resultarnos chocantes, pero s\u00f3lo si hemos conocido bicicletas, poemas o catedrales g\u00f3ticas que no nos han llamado especialmente la atenci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin embargo, el universo parece escapar a esta ley basada en el sentido com\u00fan. Lo consideramos asombroso a pesar de no haber visto jam\u00e1s universos vulgares. La raz\u00f3n de esta aparente contradicci\u00f3n tiene que ver con nosotros mismos, porque lo cierto es que existe un universo anodino, prosaico y rampl\u00f3n. Se trata del que todos tenemos instalado en la cabeza, el que asumimos sin hacernos demasiadas preguntas, d\u00e1ndolo todo por supuesto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La perplejidad y el estupor nos invaden al ser repentinamente conscientes de que la idea del universo que nos hab\u00edamos construido no tiene nada que ver con la realidad, cuando comparamos lo que existe con lo que imagin\u00e1bamos que exist\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ese s\u00fabito aturdimiento que nos alcanza cuando aprendemos lo que la ciencia tiene que decirnos sobre el espacio, el tiempo y las galaxias es una de las mayores alegr\u00edas del mundo. Si escribo este libro es para ayudarte a que la sientas tantas veces como sea posible.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ahora tienes cinco a\u00f1os y no puedes estar leyendo estas p\u00e1ginas. Te esperar\u00e1n pacientemente hasta que seas mayor. Si he logrado cumplir mi objetivo, entender\u00e1s la esencia de las principales ideas que han ido aportando los mejores cient\u00edficos de la historia, desde los griegos antiguos hasta los que a\u00fan caminan sobre nuestro planeta. Gracias a ellos hemos logrado obtener una imagen espectacular del cosmos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Empezar\u00e9 desde cero, imaginando que no sabes nada. Y as\u00ed, poco a poco, sin que ni t\u00fa ni yo nos demos cuenta, acabaremos hablando de asuntos importantes. Todo ser\u00e1 gradual, cari\u00f1osamente escalonado, desde la ca\u00edda de una piedra hasta el origen del universo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ojal\u00e1 pueda ayudarte y termines comprendiendo que la felicidad, en contra de lo que suele decirse, no est\u00e1 dentro de nosotros, sino ah\u00ed fuera.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Gira, pues, la p\u00e1gina, y empecemos a mirar al exterior.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\">&#8230;<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">PRIMERA PARTE<\/h4>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">EL UNIVERSO INTUITIVO<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">La Luna<\/h4>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La Luna est\u00e1 all\u00ed arriba, colgando de un modo que puede resultar incomprensible. Se ve bastante, y eso ha representado una gran ventaja para todos nosotros. Gracias a ella, pudimos ver por la noche cuando a\u00fan no dispon\u00edamos de iluminaci\u00f3n el\u00e9ctrica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ser\u00eda f\u00e1cil, por tanto, caer en la tentaci\u00f3n de agradecer a Alguien o a Algo su presencia en el cielo. Despu\u00e9s de todo, las cosas que nos son de mucha ayuda en la vida suelen ser percibidas como un regalo. Y la presencia de un regalo hace suponer de inmediato la existencia de un Regalador. Esta reflexi\u00f3n estuvo presente en la mente de muchos hombres y mujeres a lo largo de la historia, pero no se trata en absoluto de un pensamiento cient\u00edfico. En la naturaleza tambi\u00e9n existen cosas que nos fastidian la vida, incluso se producen fen\u00f3menos que, directamente, la aniquilan de un modo despiadado, y este hecho, curiosamente, no es utilizado casi nunca como una prueba de la ausencia de ese mismo Regalador. La Luna est\u00e1. Luego veremos si su existencia precisa o no de una entidad superior a ella, pero por ahora, y a falta de m\u00e1s evidencias, digamos que se encuentra ah\u00ed, flotando, sin necesidad de que nadie nos la haya obsequiado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">T\u00fa y yo la hemos visto juntos muchas veces. Parece que nos siga al caminar. Esto nos puede provocar la sensaci\u00f3n de ser alguien excepcional. A todos nos gusta sentirnos \u00fanicos. No soportamos ser simplemente una parte peque\u00f1a en un universo que pasa por completo de nosotros. La Luna nos sigue. \u00abPor algo ser\u00e1\u00bb, pensamos llenos de satisfacci\u00f3n. Sin embargo, la explicaci\u00f3n de este fen\u00f3meno es bastante sencilla y no implica en absoluto que seamos unos tipos magn\u00edficos, dignos de ser acompa\u00f1ados en todo momento por la majestuosa Luna, a modo de fiel sirvienta o como si estuviera rematadamente enamorada de nosotros. Se trata tan s\u00f3lo de un fen\u00f3meno natural. Las cosas cercanas desaparecen r\u00e1pido de nuestra vista, pero las que est\u00e1n m\u00e1s lejos parecen moverse con nosotros. Si vas en tren, por ejemplo, notar\u00e1s que los \u00e1rboles cercanos pasan a tu lado a toda velocidad, mientras que los que est\u00e1n situados a mayor distancia tardan m\u00e1s en desaparecer, acompa\u00f1\u00e1ndonos un rato en nuestro viaje. Por eso la Luna, que est\u00e1 muy lejos, nos da la sensaci\u00f3n de caminar con nosotros.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando eras m\u00e1s peque\u00f1o, me preguntabas por qu\u00e9 ese astro se empe\u00f1aba en doblar contigo las esquinas. Yo te dec\u00eda entonces que era para protegerte, que su misi\u00f3n era cuidar de ti y que por eso no quer\u00eda quitarte el ojo de encima en ning\u00fan instante. Entonces, t\u00fa te llenabas de un magn\u00edfico orgullo, sinti\u00e9ndote mimado por todo el universo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ya s\u00e9 que se trataba de una mentira, que estaba comport\u00e1ndome contigo de un modo poco cient\u00edfico, pero ten\u00edas tres a\u00f1os y algo me provocaba la necesidad de responderte as\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin embargo, ahora eres mayor y me apetece contarte los hechos con m\u00e1s rigor. Perder\u00e1s una parte de inocencia y cierta comod\u00edsima sensaci\u00f3n de estar protegido por las fuerzas c\u00f3smicas, pero ganar\u00e1s algo mucho m\u00e1s valioso: la alegr\u00eda de razonar, la ilusi\u00f3n de saber que con nuestro peque\u00f1o cerebro los seres humanos somos capaces de entender, al menos en parte, este gigantesco y monumental disparate que nos rodea.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La necesidad de ser cuidados por el universo no es algo que s\u00f3lo tienen los ni\u00f1os peque\u00f1os. Miles de adultos reclaman a gritos lo mismo, en cualquier lugar y durante todas las horas del d\u00eda. \u00c9se es el motivo por el que se venden a millones ciertos libros en los que se nos asegura, como si fuera una verdad demostrada, que todos estamos de alg\u00fan modo secretamente conectados con el profundo cosmos. Son unos textos llenos de ingenuidades, comprensibles en un ni\u00f1o peque\u00f1o, claro que s\u00ed, pero en absoluto en un adulto hecho y derecho como en el que t\u00fa est\u00e1s a punto de convertirte. En esas p\u00e1ginas pueden leerse frases como: \u00abSiempre que un ser humano ans\u00eda algo, el universo entero le ayuda a conseguirlo\u00bb, o tambi\u00e9n: \u00abCuando deseas algo con todas tus fuerzas, acabas obteni\u00e9ndolo\u00bb. Si lo analizas con atenci\u00f3n, ver\u00e1s que en esas palabras se esconde el mismo error infantil que te generaba el deseo de ser acompa\u00f1ado por la Luna, pero pintarrajeado ahora con una capa de barniz cient\u00edfico con el fin de hacerlo m\u00e1s cre\u00edble. Pero t\u00fa no hagas caso a esas cosas, Ulises. El universo, en realidad, y por mucho que nos pese, parece ir a su bola.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Te voy a contar algo relacionado con la Luna. Su mayor misterio aparente. Un asunto que ha llevado de cabeza a las personas m\u00e1s listas del mundo durante una buena parte de la historia de la humanidad. Ser\u00e1 una excelente forma de empezar nuestro recorrido por todo el universo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\">&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Fragmento de <a href=\"https:\/\/tiendadigital.planetadelibros.com.ar\/library\/publication\/el-universo-para-ulises-1735057297\">El Universo para Ulises <\/a>\/ Juan Carlos Ortega<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-css-opacity\"\/>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-button is-style-default\"><a class=\"wp-block-button__link has-text-color has-very-light-gray-color has-background\" style=\"background-color: #303f9f;\" href=\"https:\/\/www.iar.unlp.edu.ar\/index.php\/boletin\/marzo-26\/\">Volver<\/a><\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A\u00f1o 24 N\u00famero 92 \u2013 Marzo&nbsp;2026 Por Juan Carlos Ortega Felicidad Querido Ulises: El universo es un lugar rematadamente extra\u00f1o. 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