El microsatélite ATENEA

Año 24 Número 93 – junio 2026

Por Evelina Tarcetti

En el marco del regreso de las misiones tripuladas a la Luna, la Argentina formó parte de la histórica misión Artemis II de la NASA mediante el microsatélite ATENEA, desarrollado por la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) junto con instituciones y universidades nacionales: la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), el Instituto Argentino de Radioastronomía (IAR), la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM).

ATENEA es un CubeSat clase 12U, de aproximadamente 30 cm x 20 cm x 20 cm, diseñado y construido íntegramente en la Argentina. El satélite viajó como carga secundaria a bordo del cohete Space Launch System (SLS) de la NASA, dentro del programa Artemis, cuyo objetivo es retomar la exploración humana de la Luna y preparar futuras misiones hacia Marte.

La misión tuvo como objetivo validar tecnologías críticas para futuras misiones espaciales. Entre las experiencias desarrolladas se incluyeron la medición de dosis de radiación en órbitas bajas y profundas, la evaluación de blindajes y componentes comerciales (COTS), la prueba de fotomultiplicadores de silicio (SiPMs), la recopilación de datos GPS por encima de la constelación y la validación de enlaces de comunicación de largo alcance para programas de exploración del espacio profundo.

En este proyecto, el rol del Instituto Argentino de Radioastronomía fue la validación electromagnética del sistema de antenas del satélite, una etapa fundamental para garantizar las comunicaciones y el correcto desempeño de una de las experiencias tecnológicas principales de la misión.

Para ello, personal del Instituto diseñó y construyó un modelo de ingeniería (dummy) del satélite, que permitió analizar el comportamiento electromagnético del sistema antes de validar el modelo de vuelo definitivo. Las tareas se realizaron utilizando infraestructura propia del IAR: la Sala Limpia y la Cámara Anecoica.

La Sala Limpia ISO 8 del Instituto es un ambiente controlado destinado al análisis de componentes de vuelo, ensayos e integración de sistemas especiales utilizados en los sectores aeroespacial, nuclear y médico, entre otros. Allí se integraron las antenas al modelo de ingeniería para posteriormente realizar las mediciones correspondientes.

Por su parte, la Cámara Anecoica —utilizada previamente en misiones satelitales argentinas como SAOCOM y SAC-D Aquarius— es una facilidad de 8 metros de ancho, 6 metros de alto y 12 metros de largo, completamente recubierta con panelesabsorbentes de radiofrecuencia. Este tipo de instalación permite ensayar antenas y sistemas de comunicación en condiciones equivalentes a las del espacio.

La validación se llevó adelante mediante simulaciones electromagnéticas y mediciones realizadas en la cámara anecoica, una facilidad única del IAR. Una vez verificado el correcto funcionamiento de toda la electrónica, se evaluó el modelo final que posteriormente fue lanzado al espacio.

ATENEA participó como carga secundaria de Artemis II, misión que despegó el 1 de abril desde el Centro Espacial Kennedy, en Estados Unidos. Aproximadamente cinco horas después del lanzamiento, el microsatélite fue liberado según lo previsto, encendió su computadora de a bordo y ejecutó sus primeras maniobras de estabilización.

Además de las tareas de validación, el Instituto Argentino de Radioastronomía desarrolló una estación terrena propia para seguir y detectar a ATENEA durante su trayecto desde aproximadamente 70 mil kilómetros de distancia hacia la Tierra. La estación permitió detectar el satélite prácticamente de manera inmediata y constituye actualmente la única instalación de este tipo dentro del sistema CONICET, quedando disponible para futuras misiones espaciales.

El 2 de abril a las 00:58 se recibió en simultáneo la primera telemetría de ATENEA en las antenas del Centro Espacial Teófilo Tabanera, en Córdoba; la Estación Terrena Tierra del Fuego; y el Instituto Argentino de Radioastronomía, en La Plata.

La misión experimental del microsatélite argentino finalizó el 2 de abril a las 20:42, tras cumplir exitosamente las aproximadamente 20 horas previstas de operación.

Con esta misión, ATENEA se convirtió en el microsatélite argentino lanzado a mayor distancia de la Tierra hasta la fecha. La experiencia permitió validar capacidades tecnológicas y operativas fundamentales para futuras misiones espaciales de mayor complejidad.

La selección de ATENEA para formar parte de una misión tripulada de la NASA representa además un reconocimiento al nivel técnico y operativo alcanzado por la Argentina en el ámbito espacial, donde los estándares de confiabilidad, seguridad y validación tecnológica son particularmente exigentes. Esta participación consolida asimismo la inserción del país en programas internacionales de exploración lunar y del espacio profundo.